Declaración de principios y valores |
|
La Sociedad de Padres de Familia del Colegio Simón Bolívar posee una declaración de Principios y valores que sirven de base a su acción - La persona humana es el supremo valor. Ella es única e irrepetible; su dignidad es suprema y exige ser reconocida sin cortapisas en ningún género. Nadie tiene derecho a manipularla o instrumentalizarla; menos a oprimirla o explotarla. La persona Humana tiene derecho a ser libre así como a recibir todas las facilidades para el logro de su pleno desarrollo.
- La familia es la célula primaria y vital de la Sociedad. Se merece todo respeto, protección y apoyo. La familia “más que una unidad jurídica, social y económica es una comunidad e mor y solidaridad insustituible para la enseñanza y transmisión de los valores culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos; esenciales para el desarrollo y bienestar de sus propios miembros y de la sociedad.
- Declaramos que en nuestro derecho y deber “originario, primario e inalienable” decidir sobre el tipo de educación que deseamos para nuestros hijos, así como sobre los medios para lograrla. Tenemos derecho a escoger la escuela que mejor conviene a nuestros propósitos y a promoverla y defender sus intereses.
- Reconocemos la necesidad de acudir a otras instituciones para formar integralmente a nuestros hijos. Requerimos del Colegio y de otras instancias educativas, que cuentan con los medios adecuados para atender ciertos aspectos que no se puedan desarrollar al máximo en el hora. Pero comprendemos que debemos de alguna forma vincularnos con el Colegio y estas instituciones, apoyando con nuestra presencia y nuestra cooperación las tareas que desarrollan. Es esta la razón que justifica nuestro deseo de integrarnos con las autoridades, los maestros y nuestros hijos para lograr al máximo los ideales de formación, física, social, cultural, intelectual y espiritual.
- Deseamos una educación que ayude lo más posible a nuestros hijos a realizarse como personas consientes de su alta dignidad, libres y responsables, conocedores de su cultivo de su inteligencia por el saber, el fortalecimiento de su voluntad por el esfuerzo, la adquisición de buenos hábitos, la educación de su sensibilidad por la apertura hacia sus semejantes y hacia todo lo que es valioso. Deseamos ante todo desarrollar en ellos su conciencia y su sentido religioso, así como su capacidad de solidaridad y entrega.
|